Tertulia nº 1.-LA ESTRUCTURA DEL POEMA. SU VALIDEZ ACTUAL.
La estructura del poema. Su validez actual.
Si la definición de poesía fuera fácil, seguramente no estaríamos hablando ahora de ello. Pero lo cierto es que uno intuye que esa definición no existe y a la vista está el que cada autor tenga la suya.
Desde la frialdad lingüística del diccionario académico de la lengua, la poesía resulta ser “la manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa”. Esta definición maniquea y clásica hunde sus raíces en la “poesis” platónica que la oponía a la “física” y la simplifica entre lo “increado” y “lo que ya existe” por los peligrosos vericuetos de la “aiestesis” o de la estética.
Así la poesía resulta ser algo tan intangible que ha dado lugar a definiciones como las que siguen:
Vicente Aleixandre: la poesía “es conocimiento implacable”
Giacomo Leopardi: “la poesía es perderse en lo infinito”
Juan Ramón Jiménez: “la poesía es el encuentro después del hallazgo”
Octavio Paz: “la poesía es conocimiento, salvación, poder y abandono”
Aventuro la mía: "la poesía es búsqueda..."
Evidentemente estas definiciones no nos ayudan demasiado a aclarar nada.
Uno intuye que en base al lenguaje, las relaciones formales de la poesía con la música, la estética formal y cierto grado posiblemente deformado de percepción real del conocimiento del yo, no están suficientemente desarrolladas ni estudiadas hasta el día de hoy y muy probablemente nunca lo estarán.
Pocos discuten todavía que la poesía vaya ligada al lenguaje, aunque algunos la consideren fuera de él, “como una emanación extrínseca de la belleza que puede encontrase en casi cualquier cosa”. De este modo podríamos hablar de poesía en la pintura, en la contemplación de la naturaleza y más (Gamoneda), confundiendo “sentimiento” con “poesía”
Sin llegar a esos extremos y ajustándonos a la definición más simple de la Academia, la poesía sería el resultado de la creación de “lo bello” a través de la palabra en un intento de presentarnos la realidad de modo simbólico utilizando un lenguaje poético tomado como base fundamentalmente del de la imagen poética y de la metáfora.
Desde la Ciencia Lingüística y la Semiótica, ha habido muchos intentos de descifrar el código de este lenguaje específico con resultados dispares, probablemente por su indefinibilidad. Desde los “lingüistas” simbolistas rusos que lo definieron como un “lenguaje en imágenes”, hasta los más cercanos que lo implican en ciertas particularidades de “lenguaje que deforma la realidad alejándola del conocimiento más puro”. Ninguno resulta convincente.
Si la definición de poesía queda, por tanto, inevitablemente oscura, no sucede lo mismo con la definición de “poema”. Casi todo el mundo está de acuerdo en que un poema es “un conjunto poético que opera metafóricamente. La metáfora se extiende al poema en su totalidad y no sólo a determinados versos o elementos del mismo” y tiene en común con la esencia de la poesía a la que pertenece, que desarrolla …”como expresión artística, un objeto separable de su autor que establece vínculos múltiples entre el autor y la persona que lo percibe los cuales en la mayoría de los casos no son únicos. El poema puede tener múltiples lecturas.
Al sobrepasarse la significación inmediata del lenguaje, el poema permite establecer relaciones entre elementos disímiles y generar estados de conciencia y de comunicación más profundos y complejos” (Romund Benius)
Como el tema a desarrollar en esta tertulia es precisamente el del poema, se trataría ahora de descifrar la metódica formal del mismo desde una perspectiva moderna.
Siguiendo la lúcida exposición de Candelier en el poema, ya clásico de Neruda, “Aquí te amo”, se considerarán las siguientes partes que nos servirán de ejemplo…
Situación: Posición descriptiva en la que está inmerso el yo poético
Evocación: Rememoración “histórica” de los sentimientos del poeta y que desencadenan el poema.
Confrontación: Enfrentamiento dramático del yo poético como motivo central del canto.
Transformación: Transmutación del yo poético en la realidad simbólica que produce su sentimiento.
Solución: Salida del conflicto.
Este esquema genérico de la producción formal del poema puede apreciarse claramente en el poema de Neruda:
Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose. ...Fase de situación (descriptiva)
Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas, estrellas.
0 la cruz negra de un barco.
…….
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda. ....Fase evocativa
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
. ….
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entra estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves, ....Fase conflictiva
que corren por el mar hacia donde no llegan.
. …….
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante. .... Fase transformativa
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llena y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
……….
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento, .... Fase de solución
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.
.
Obviamente no siempre el poema tiene por qué obedecer estrictamente estas reglas, ni siquiera disponer un régimen exacto de separación formal entre sus fases, pero valga éste, como ejemplo de lo que un poema debe ser en “lo formal”.
Todo es discutible en él, todo variable y las innovaciones bienvenidas, pero eso es ya material a desarrollar en la tertulia anunciada.
Un saludo
Venezia Lesseps
Si la definición de poesía fuera fácil, seguramente no estaríamos hablando ahora de ello. Pero lo cierto es que uno intuye que esa definición no existe y a la vista está el que cada autor tenga la suya.
Desde la frialdad lingüística del diccionario académico de la lengua, la poesía resulta ser “la manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa”. Esta definición maniquea y clásica hunde sus raíces en la “poesis” platónica que la oponía a la “física” y la simplifica entre lo “increado” y “lo que ya existe” por los peligrosos vericuetos de la “aiestesis” o de la estética.
Así la poesía resulta ser algo tan intangible que ha dado lugar a definiciones como las que siguen:
Vicente Aleixandre: la poesía “es conocimiento implacable”
Giacomo Leopardi: “la poesía es perderse en lo infinito”
Juan Ramón Jiménez: “la poesía es el encuentro después del hallazgo”
Octavio Paz: “la poesía es conocimiento, salvación, poder y abandono”
Aventuro la mía: "la poesía es búsqueda..."
Evidentemente estas definiciones no nos ayudan demasiado a aclarar nada.
Uno intuye que en base al lenguaje, las relaciones formales de la poesía con la música, la estética formal y cierto grado posiblemente deformado de percepción real del conocimiento del yo, no están suficientemente desarrolladas ni estudiadas hasta el día de hoy y muy probablemente nunca lo estarán.
Pocos discuten todavía que la poesía vaya ligada al lenguaje, aunque algunos la consideren fuera de él, “como una emanación extrínseca de la belleza que puede encontrase en casi cualquier cosa”. De este modo podríamos hablar de poesía en la pintura, en la contemplación de la naturaleza y más (Gamoneda), confundiendo “sentimiento” con “poesía”
Sin llegar a esos extremos y ajustándonos a la definición más simple de la Academia, la poesía sería el resultado de la creación de “lo bello” a través de la palabra en un intento de presentarnos la realidad de modo simbólico utilizando un lenguaje poético tomado como base fundamentalmente del de la imagen poética y de la metáfora.
Desde la Ciencia Lingüística y la Semiótica, ha habido muchos intentos de descifrar el código de este lenguaje específico con resultados dispares, probablemente por su indefinibilidad. Desde los “lingüistas” simbolistas rusos que lo definieron como un “lenguaje en imágenes”, hasta los más cercanos que lo implican en ciertas particularidades de “lenguaje que deforma la realidad alejándola del conocimiento más puro”. Ninguno resulta convincente.
Si la definición de poesía queda, por tanto, inevitablemente oscura, no sucede lo mismo con la definición de “poema”. Casi todo el mundo está de acuerdo en que un poema es “un conjunto poético que opera metafóricamente. La metáfora se extiende al poema en su totalidad y no sólo a determinados versos o elementos del mismo” y tiene en común con la esencia de la poesía a la que pertenece, que desarrolla …”como expresión artística, un objeto separable de su autor que establece vínculos múltiples entre el autor y la persona que lo percibe los cuales en la mayoría de los casos no son únicos. El poema puede tener múltiples lecturas.
Al sobrepasarse la significación inmediata del lenguaje, el poema permite establecer relaciones entre elementos disímiles y generar estados de conciencia y de comunicación más profundos y complejos” (Romund Benius)
Como el tema a desarrollar en esta tertulia es precisamente el del poema, se trataría ahora de descifrar la metódica formal del mismo desde una perspectiva moderna.
Siguiendo la lúcida exposición de Candelier en el poema, ya clásico de Neruda, “Aquí te amo”, se considerarán las siguientes partes que nos servirán de ejemplo…
Situación: Posición descriptiva en la que está inmerso el yo poético
Evocación: Rememoración “histórica” de los sentimientos del poeta y que desencadenan el poema.
Confrontación: Enfrentamiento dramático del yo poético como motivo central del canto.
Transformación: Transmutación del yo poético en la realidad simbólica que produce su sentimiento.
Solución: Salida del conflicto.
Este esquema genérico de la producción formal del poema puede apreciarse claramente en el poema de Neruda:
Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose. ...Fase de situación (descriptiva)
Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas, estrellas.
0 la cruz negra de un barco.
…….
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda. ....Fase evocativa
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
. ….
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entra estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves, ....Fase conflictiva
que corren por el mar hacia donde no llegan.
. …….
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante. .... Fase transformativa
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llena y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
……….
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento, .... Fase de solución
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.
.
Obviamente no siempre el poema tiene por qué obedecer estrictamente estas reglas, ni siquiera disponer un régimen exacto de separación formal entre sus fases, pero valga éste, como ejemplo de lo que un poema debe ser en “lo formal”.
Todo es discutible en él, todo variable y las innovaciones bienvenidas, pero eso es ya material a desarrollar en la tertulia anunciada.
Un saludo
Venezia Lesseps
Ce toit tranquille où marchent des colombes,<br> entre les pins palpitent, entre les tombes.
Paul Valery
http://enlaebriedaddelbosque.blogspot.com
http://revistapoeticaeheu.atspace.com
Paul Valery
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